El presentador Goyo González hizo reír a pequeños y mayores y sacó todo el partido al cuento musical de Alejandro Vivas, autor también de los arreglos musicales para juguetes.

Concierto Música y Juguetes: Sábado 22 de enero – 11:30 – Auditorio Nacional de Música – Sala Sinfónica

Orquesta Metropolitana de Madrid – Coro Talía

Directora titular: Silvia Sanz Torre

Narrador: Goyo Gonzalez – Guion y arreglos musicales: Alejandro Vivas

Programa: Música clásica con juguetes o con orquesta sinfónica y coro, y música de dibujos animados y canciones infantiles con sonido sinfónico.

Música y Juguetes, la propuesta anual para familias del Grupo Talía, triunfó en toda regla el pasado sábado 22 de enero en la Sala Sinfónica del Auditorio Nacional de Música, tanto por la elevada asistencia de público como por el ambiente que se vivió desde el comienzo hasta el final del concierto, cuando los asistentes pidieron más música a viva voz. Lo pasaron bien los niños, los mayores y, por supuesto, los músicos, la Orquesta Metropolitana de Madrid, el Coro Talía y su directora, Silvia Sanz Torre.  Ocurrió que, además de ser un concierto para familias, todos se sintieron “en familia” y esa familia abarcaba tanto a los que estaban en el escenario como a los que estaban en las butacas. Distendido, desenfadado, divertido y lleno de color… Así fue Música y Juguetes con un sobresaliente Goyo González, como animador.

Gran presencia en los medios

Música y Juguetes 2022 ha tenido además una especial presencia en los medios de comunicación y varias televisiones entrevistaron a Silvia Sanz momentos antes de salir al escenario y grabaron los primeros momentos del concierto, imágenes que pudieron verse en los informativos de Telecinco, Telemadrid, La 1, Canal 24 horas…, que Efe Televisión distribuyó a distintos medios y que el Grupo Talía ha recopilado en su  canal de YouTube . Fue un concierto lleno de color en todos los sentidos, en lo visual y en lo musical.

Un concierto diferente

La música, los juguetes, los arreglos, el ambiente… y el público, hacen de Música y Juguetes un concierto original y diferente. Como en ediciones anteriores, el presentador de radio y televisión Goyo González, colaborador de los conciertos para familias del Grupo Talía desde 2012, fue el animador, narrador y maestro de ceremonias, el encargado de dar vida al guion elaborado por el compositor y pedagogo, Alejandro Vivas, responsable, además, de los adaptaciones musicales tan específicas que necesita este concierto. Goyo González (COPE, Telemadrid), divertido y ocurrente, es siempre mucho más que un narrador al sumar su toque personal a la ingeniosa narración que da paso a cada una de las obras.

Unas Olimpiadas Musicales

El cuento era una nueva aventura de los Jonsuis, los personajes que habitan la Isla de Keke y protagonistas de las Kekeñas Krónikas, la serie de cuentos musicales ideada por Alejandro Vivas. Esta vez, los Jonsuis celebraban las Olimpiadas Musicales de la Isla de Keke y en ellas se medía la capacidad musical de todos los “dibus” que existían en el planeta. Una mañana de sol iluminaba el Estadio Olímpico de Metrónomos y sonó el Himno de los Juegos: el Bolero de Ravel, interpretado solo con juguetes, la obra que todos los años es punto de partida del concierto y que podría definirse como el “Himno oficial de Música y Juguetes”.

Música clásica, de dibujos y canciones tradicionales

Conforme se iban presentando pruebas, se fueron escuchando distintas piezas en las que se podían reconocer a distintos personajes de la tele: obras clásicas tocadas solo con juguetes (el ya mencionado Bolero de Ravel o la polka Pizzicato de Strauss, entre otras), música sinfónica como la “Farandole” de La Arlesiana de Bizet y el “Hallelujah” de El Mesías de Händel, música de dibujos animados para todas las generaciones presentes en la sala: los dibujos que ven las niñas y niños de hoy, y los que vieron mamás, papás, tíos, abuelos… Y, este año, además, también se interpretaron canciones tradicionales infantiles con un potpurrí que empezaba con “El patio de mi casa” al que público se sumó, entusiasmado y sin pensarlo, cantando y dando palmas.

Pinceladas pedagógicas

El concierto incluía unas sencillas pinceladas pedagógicas relacionadas con cada una de las pruebas olímpicas, lo que permitió que el pequeño público fijara su atención en el timbre de algunos instrumentos, en algunas técnicas instrumentales o en la función que determinados músicos desempeñan en la orquesta. Por este motivo, Goyo González salió al escenario antes que Silvia Sanz y explicó que, antes de comenzar, la orquesta debe afinar sus instrumentos y que para ello es necesaria la presencia del concertino (José Luis Campos) como “ayudante principal del capitán del barco” (la directora) y que se necesitaría mucho silencio para escuchar la nota del oboe, con la que resto de la orquesta afina. Y hubo silencio, como lo hubo también para los momentos en que se interpretó música clásica.

Del Tromping acuático al Tiro con arco…

La imaginación de Alejandro Vivas nos trajo divertidas pruebas deportivo-musicales, cada una con su pequeña demostración instrumental, que el público podía seguir gracias al mapa de la isla de Keke que aparecía en el programa de mano. En el Tromping acuático, que consistía en tocar una canción debajo del agua, rugieron las trompas. En el Maratón sin ton ni son, el clarinetista Filípides Demasiado (Álvaro Huecas), tenía que tocar una sola nota variando su sonido hasta que no pudiera más. En el salto de altura había que demostrar quién llegaba más alto y sonó el flautín (Saúl Ferrer) con una melodía muy aguda y, acto seguido, el “Halleluyah” de Händel. Y en el Tiro con arco (el arco de violín) o Tremolling, los violines mostraron cómo se toca un trémolo.

Y del Pentagramón al Alboroting

La prueba del Pentagramón era para músicos capaces de tocar todas las notas en diferentes pentagramas de distintos atriles sin perder la melodía. La campeona del mundo en esta especialidad (Alba Vivas, percusionista) echó un carrera en tiempo récord desde el xilófono al bombo tocando una melodía: una nota por cada instrumento de percusión que encontró a lo largo de su recorrido, que fueron muchos. Llegaron después el Pizzicating sobre hielo (polka Pizzicato), el Salto de compás, los Cinco mil pulsos marcha, o el Salto de varas, en que los trombones “lanzaron notas” haciendo un glisando hasta sacar la vara del instrumento, para sorpresa del público, que no lo esperaba. Y también hubo  pruebas de artes marciales, como las de Te a yudoTocahondo o Timbaling (con ejemplo de timbales) y otras como el Lanzamiento de disco o El alboroting.

¡Otra! ¡Otra! ¡Otra!

Cada Música y Juguetes es especial y el de 2022 lo ha sido aún más por el gran cariño y agradecimiento del público que, al finalizar el concierto, coreó al unísono “¡Otra! ¡Otra! ¡Otra!…” para pedir más música. Y claro que la hubo… para recorrer la selva en compañía de Mowgli, Baloo y Bagheera e interpretar, como todos los años, “Baby Shark”, que grandes y pequeños acompañaron tanto en la música como en su coreografía. Así que Silvia Sanz Torre, directora-capitana de este concierto, volvió a preguntar a todos: “¿Estáis listos, chicos?”.  Y se escuchó: “¡Sí mi capitán!”. Y todo el mundo se unió a la llamada de Bob Esponja. ¿Quién no se fue contento a casa esa mañana?